Los tratados del Canal de Panamá y sus acuerdos complementarios

El preámbulo de la relación entre Panamá y Estados Unidos se da en 1534, cuando Carlos V de España ordenó el primer estudio sobre una propuesta para construir un canal a través del Istmo. Más de tres siglos después se produce el primer esfuerzo de construcción del canal, en 1880, por parte de franceses, quienes trabajaron por 20 años, pero fracasan debido a las enfermedades y los problemas financieros. De inmediato, entran en escena los estadounidenses, quienes se encargan de la monumental obra de inicio del SXX. ¡Es el comienzo de todo! Así pues, entre 1903 y 1977, Panamá y Estados Unidos firmaron ocho tratados y/o acuerdos sobre el Canal, los cuales conllevaron logros para este país, desde el punto de vista económico y construcción de infraestructuras (como el caso que ocupa este escrito), hasta el ejercicio pleno de su soberanía.

 

Cronología de tratados y acuerdos

La historia comienza a tejerse cuando Panamá y Estados Unidos, al calor  del movimiento separatista, firman el Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903, para la construcción del canal. Sin embargo,  el acuerdo originó de inmediato dudas sobre su interpretación.  Por ejemplo, se temía que hubiera  concedido derechos de soberanía sobre territorio panameño, tras la creación  de la denominada Zona del Canal,  que se transfería a la administración estadounidense para la administración de  la vía acuática. El año siguiente, 1904, Estados Unidos compra la Compañía Francesa del Canal de Panamá sus derechos y propiedades por $40 millones y comenzó los trabajos de construcción. La obra fue terminada 10 años después a un costo de unos $387 millones. Tras las reclamaciones panameñas, se firma el Convenio Taft de 1904, por el cual Estados Unidos le daba ciertas concesiones a Panamá, pero igual, emanan controversias políticas y  diferencias con las autoridades zoneítas, que llevan al presidente Belisario Porras a plantearle a Washington la necesidad de un nuevo tratado en 1914, el primero de sus tres periodos como gobernante de este país.  Tras largos años de negociadores, se firma el Convenio Kellog-Alfaro, en 1926, sin embargo, fue rechazado por la Asamblea Nacional de Panamá. También, figura el Tratado Arias-Roosevelt, en 1936, el cual anula el principio de la intervención militar estadounidense en los asuntos internos de Panamá, y cambia el concepto jurídico de que Panamá es un país protegido por Estados Unidos. El presidente José Antonio Remón Cantera inició en 1953 con la contraparte estadounidense  conversaciones que finalizaron en enero de 1955 con la firma del Tratado Remón-Eisenhower, en 1953, que otorgaba algunas ventajas económicas a Panamá. Tras los sucesos del 9 de enero en que cayeron jóvenes panameños que intentaban izar la bandera panameña en la Zona del Canal, Estados Unidos suscribió con Panamá la Declaración Moreno-Bunker, en abril de 1964, en la que se comprometía a establecer negociaciones destinadas a derogar el Tratado Hay-Bunau Varilla. Posteriormente, con la administración del presidente Marco Aurelio Robles, se firma la Declaración Robles-Johnson o Tres en Uno, en 1965, sobre: la administración del canal, la excavación de un canal a nivel por una nueva ruta, y la defensa del Canal y su neutralidad. El tratado Tres en Uno, provocó tales protestas y malestar en la población que llevaron al presidente Robles a retirarlo de la Asamblea Nacional de diputados. Finalmente, en 1977, fueron firmados los Tratados Torrijos-Carter: el Tratado del Canal de Panamá y el Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente del Canal y al Funcionamiento del Canal de Panamá. El nuevo acuerdo bilateral deroga el Tratado Hay-Bunau Varilla y sus pacto complementarios, elimina los conceptos de perpetuidad de la administración estadounidense y de defensa continental que se había dado a las fuerzas armadas de la primera potencia mundial. Ello lleva a la reversión paulatina de todos los territorios e instalaciones alrededor de la vía acuática, y la administración del Canal, el 31 de diciembre de 1999. Además, en el Artículo IV del Tratado Torrijos-Carter, de 1977, Panamá y Estados Unidos convienen en mantener el régimen de neutralidad a efecto de que el Canal permanezca neutral de forma permanente,” no obstante la terminación de cualesquiera otros tratados celebrados por las dos partes Contratantes.”El Tratado de Neutralidad otorga el derecho de igualdad a todas las naves del mundo y permite transitar, sin sometimiento a inspección, registro o vigilancia, a las naves de guerra y naves auxiliares de todas las naciones. También concede a las naves, tropas y materiales de guerra de Colombia el derecho a transitar el Canal, libres de peajes, derecho que ha sido extendido por Panamá a Colombia y Costa Rica después del 31 de diciembre de 1999, a través del Tratado de Montería.

 

Construcción de la carretera Boyd-Roosevelt o Transístmica

En octubre de 1933, los Presidentes de Panamá, Harmodio Arias Madrid, y Franklin Delano Roosevelt, de Estados Unidos, en el contexto de la Política del Buen Vecino, acuerdan en Washington D.F., una Declaración Conjunta, denominada Tratado General de Amistad y Cooperación, la cual  Aunque la iniciativa parte de Washington, establece, en términos generales que la construcción del Canal había concluido; y que el uso, ocupación y control de la Zona del Canal era sólo para el mantenimiento, funcionamiento y protección de la vía acuática. Estados Unidos toma la iniciativa y plantea la posibilidad de revisar el tratado de 1903. En julio de 1934, Roosevelt visita Panamá; y el presidente Harmodio Arias nombra a Ricardo J. Alfaro, Carlos Lucas López y Narciso Garay comisionados para negociar el nuevo tratado. Aunque la iniciativa parte de Washington, los militares estadounidenses se oponen de forma rotunda. El Tratado General de Amistad y Cooperación es ratificado por la Asamblea Nacional de Diputados de Panamá el 24 de diciembre de 1936; pero no es sino tres años después que el senado de Estados Unidos la da el visto bueno, como consecuencia de la resistencia de las fuerzas armadas. Este tratado tiene tres convenciones suplementarias: una sobre las comunicaciones radiofónicas, otra para el traspaso de dos estaciones navales radioeléctricas y una más para la terminación de una carretera transístmica entre las ciudades de Panamá y Colón. La carretera representa la extensión de la carretera Madden, desde la represa hasta Colón, lo que representa una distancia de casi 44 kilómetros (27 millas). La construcción de la carretera se inició en octubre de 1940 y se inauguró oficialmente el 15 de abril de 1943.  Algunos tramos de la carretera fueron utilizados desde 1942; y en su totalidad en 1943. Empero, su construcción fue completada en 1949. Fue formalmente entregada a Panamá el 30 de junio de 1949.En 1939, aún en construcción, fue bautizada como Boyd- Roosevelt en homenaje a los presidentes de ambos países Augusto Samuel Boyd y Franklin Delano Roosevelt. Ese mismo año se ratificó el tratado de 1936 conocido como Tratado Arias Roosevelt. La vía solo era utilizada para asuntos oficiales y militares, y no fue sino hasta el 30 de junio de 1949, cuando es entregada de manera formal, el mismo día en que tanto Panamá como la Zona del Canal adoptaron las regulaciones de manejo generales en Estados Unidos y otros países. El Tratado General de Amistad y Cooperación, significó para Panamá importantes conquistas económicas, como el aumento de la anualidad y el derecho de los comerciantes panameños a vender sus productos en el mercado de la Zona. Asimismo, se elimina cláusulas que permitían la intervención de los Estados Unidos en los asuntos internos de Panamá, y las que otorgaban a los estadounidenses el derecho de expandir la Zona del Canal de forma unilateral. En contraposición, mantuvo de manera explícita el principio de que la franja canalera era un territorio aparte, con sus propias leyes y autoridades. A pesar de un balance que los historiadores consideran “mas bien positivo” para Panamá, el tratado no obtuvo el apoyo unánime de la población panameña, por el contrario, gran parte de los formadores de opinión pública se le opone, entre los que figura, el doctor Demetrio Porras, diputado por el partido socialista. Para la nueva generación, es tema para deslindar, tal vez, en las aulas de clases en la cátedra de Historia; pero para quienes han vivido un poco más, es un importante capítulo en la relación panameño estadounidense; dos naciones unidas por un cordón umbilical que se llama Canal de Panamá, el cual avivó el nacionalismo generación tras generación, sin distingo de raza, credo o clase social. Esa lucha generación se traduce hoy en el disfrute pleno de la soberanía panameña en cada kilómetro cuadrado, metro, pulgada y centímetro del territorio alrededor de la vía acuática; y lo que es timbre de orgullo para todos: la administración panameña eficiente, segura y rentable del Canal, con todos los beneficios que ello representa para el país.

Luis E. Vásquez